Jimmy Valios crea Taller Clandestino donde disfrutar de cócteles, cursos y muchas otras actividades.
El conocido hostelero zaragozano Jimmy Valios lanza Taller Clandestino, un nuevo bar situado en la Calle San Jorge, nº 7 de la capital aragonesa donde pretende sorprender con un innovador concepto en la ciudad con la coctelería como base de toda su diversa oferta.
Sus inicios comenzaron con el lanzamiento de la primera escuela de coctelería zaragozana en el año 2017, Cocktails & Food School. Este es el fundamento de su marca, creada desde el mayor cariño y pasión hacia su oficio y basada en la oferta de diversas actividades en Zaragoza.
Esta tapa de análisis y aprendizaje se convierta en la esencia de Taller Clandestino, ya que el objetivo de su propietario es ofrecer en él ambos proyectos a la clientela: “por un lado, tenemos la escuela de profesionales y, por otro tenemos el bar, un local de 157 metros dividido en dos partes en donde juntamos estas dos cosas, bar y escuela.”
La intención del Taller Clandestino es concebir un bar donde disfrutar de cócteles como el Pinky 2.0. o el Palomicas, entre otros, y donde la escuela de profesionales esté presente. Todo ello rodeado de buena música con la ayuda de una caja acústica, buena iluminación, un equipo cargado de profesionalidad, buen rollo y, sobre todo, los clientes se sientan cómodos.
Valios se ha propuesto destacar como marca reconocida con actividades diversas en Zaragoza. Por eso, además de cocktail bar, escuela de coctelería profesional y lugar de eventos privados o de marca, ofrecen también talleres para “no profesionales”, como ya las conocidas escuelas de cocina pero en versión coctelería; ¡y ya están teniendo muy buena aceptación entre la clientela!
En septiembre comenzarán con su propia oferta culinaria, en la que tendrán algún tiradito, sugerencias del mes, postres maridados con mini cocktails y, en general, toda la comida bajo un concepto de acompañamiento del cocktail.
Además, con el comienzo del mes también sacarán su especial vermut “Cocktail & Music”, una buena oportunidad para vivir un vermuteo más animado de lo habitual de manera clásica pero con la esencia novedosa del taller.
Y, por último, retomarán sus cócteles embotellados, una idea originaria de la pandemia y que ahora se traslada al bar para que el cliente pueda llevarse el cocktail artesanal en la botella y disfrutarlo donde más desee.









En pleno corazón de Parque Pignatelli, se puede disfrutar del Paquito Aragón Relindo, un bocadillo de ternasco, crema de borraja, aceite de chipirón y queso patamulo de Teruel. Todo en un quiosco de formato chill & grill con una mirada a Argentina, pero apostando a su vez por los productos y recetas tradicionales de casa.
Filete fino de ternasco con escalibada y alioli de mejillón. Esos son los pocos pero consistentes ingredientes de este bocadillo. Se llama Paquito Alegre y lo puedes probar en uno de los restaurantes más concurridos del barrio de la Almozara: el Cervino.
Y para gustos, comidas. Por eso en El Real han aunado carácter internacional, alma aragonesa y corazón innovador, como se demuestra con su Paquito Chivito, un bocadillo de ternasco cocinado a baja temperatura con una maceración de chipotle, chile habanero y tomate de Caspe.
Desde 2009 abren sus puertas para dar el máximo protagonismo al bocadillo y la hamburguesa en un ambiente distendido y acogedor. E impulsados por ese amor por el bocadillo han ideado el Paquito Faldón, con la falda de su alimento indispensable acompañado de crema de berenjena, cebolla asada de Fuentes y mozzarella de búfala con pesto rojo.
Se llama Especial y lo es porque lleva el ternasco como ingrediente estrella y los huevos rotos con ajo y perejil como cumbre. Lo mejor es que lo ofrecen en sus dos restaurantes, donde perfeccionan sus técnicas desde hace más de 30 años en el mundo de la hostelería.
Paco Paquito Paco. Si dices eso en la barra de La ternasca ya sabrán que no estás llamando más que a su nuevo bocata, original por estar formado por cachopin de ternasco, jamón y queso en pan cristal con mantequilla tostada.







Paquito Faldón: Falda de Ternasco de Aragón IGP con crema de berenjena, cebolla asada Fuentes de Ebro DOP y mozzarella de búfala con pesto rojo.
Paquito Alegre: Filete fino de Ternasco de Aragón IGP con escalibada y alioli de mejillón.

Jamoncete 2.0: Jamón serrano D.O Teruel a la sartén, champiñones al jerez, cebolla caramelizada, aguacate natural, mayonesa, pimienta negra y perejil.
Bocadillo Napolitano: Albóndigas «meatballs» a la chilindrón en pan de brioche con lascas de Parmesano.
El borracho: pechugas en salsa de nata y cerveza Export, queso, finas lonchas de papada ibérica y paté al Pedro Ximenez.

Paco Paquito Paco: Bocata de cachopín de Ternasco de Aragón IGP, jamón y queso en pan de cristal con mantequilla tostada.
Paquito Aragón Relincho: Pierna de Ternasco de Aragón IGP, crema de borraja, aceite de chipirón y queso patamulo de Teruel.
Pakitos Bruil: Bocadillo de pierna de Ternasco de Aragón IGP, con su aceite AOVE, sal de escamas de Pedrola y su alioli suave casero del Bruil.































