La heladería artesana, que se ha ganado su fama en el paseo Fernando el Católico desde 1996, apuesta por su expansión con un segundo local a tan solo unos metros de la plaza del Pilar. Este viernes celebrarán la apertura regalando un helado a las 100 primeras personas que acudan a partir de las 11.30.
La Heladería Ferrara, insignia de los helados artesanos desde 1996, ha abierto un segundo local en la calle de Alfonso I, a tan solo unos metros de la plaza del Pilar. Con esta apuesta por la expansión de la tradicional marca, que camina firme hacia los 30 años de trayectoria, su propietario, Richi González, quiere acercar sus helados artesanos a cada vez más zaragozanos y turistas. Esta segunda heladería se suma a la ubicada en el número 14 de Fernando el Católico, en la esquina con la calle de Bretón, de sobra conocida por todos los amantes de este producto.
Para celebrar la apertura, la Heladería Ferrara regalará este viernes un helado a las 100 primeras personas que acudan a partir de las 11.30, hora a la que abre el establecimiento. “Es una humilde forma de dar las gracias a los zaragozanos por su apoyo a la marca durante estos 28 años y por el que estoy seguro que nos darán a partir de ahora en este nuevo local”, asegura González.
La decisión de abrir precisamente en una de las calles más icónicas de la ciudad, es una apuesta por la ciudad de una marca que ya es parte de los zaragozanos. Frente a las franquicias y cadenas, Ferrara busca recuperar la esencia de la calle de Alfonso I con un producto estrella, su helado, bien acompañado de complementos como granizados, horchata o batidos, además de nuevas líneas que irán lanzando en los próximos meses.
El local, además del tradicional mostrador de heladería, cuenta con una barra alta y varias mesas para poder degustar toda su oferta gastronómica en el interior, y en los próximos meses también se abrirá la planta superior, un espacio con unas vistas espectaculares de esta zona.
Ferrara: tradición en innovación
La nueva ubicación, sin embargo, no supone ningún cambio en la filosofía que ha llevado a Ferrara a ser un referente de los helados artesanos desde hace casi 30 años. “Nuestra prioridad ha sido, es y seguirá siendo la calidad. Para ello usamos productos totalmente naturales, todos los días nos traen leche fresca, fruta…”, explica el propietario de Ferrara.
La heladería sigue apostando mantener ese equilibrio entre la tradición, tanto en la producción como en los sabores más clásicos, con la innovación, buscando nuevas ideas de sabores y productos que harán que la oferta sea dinámica.
Desde hace unos meses también cuenta con un obrador propio en el que elaboran los helados para ambos locales. Es, además, el ‘laboratorio’ en el que experimentan cada vez que quieren lanzar un nuevo helado. El último, sin ir más lejos, fue un helado de vino de Garnacha aragonesa que lanzaron en colaboración con Bodegas San Valero, una iniciativa que tuvo gran repercusión tanto en medios de comunicación como en redes sociales.
El local, además del tradicional mostrador de heladería, cuenta con una barra alta y varias mesas para poder degustar toda su oferta gastronómica en el interior, y en los próximos meses también se abrirá la planta superior, un espacio con unas vistas espectaculares de esta zona.
Ferrara: tradición en innovación
La nueva ubicación, sin embargo, no supone ningún cambio en la filosofía que ha llevado a Ferrara a ser un referente de los helados artesanos desde hace casi 30 años. “Nuestra prioridad ha sido, es y seguirá siendo la calidad. Para ello usamos productos totalmente naturales, todos los días nos traen leche fresca, fruta…”, explica el propietario de Ferrara.
La heladería sigue apostando mantener ese equilibrio entre la tradición, tanto en la producción como en los sabores más clásicos, con la innovación, buscando nuevas ideas de sabores y productos que harán que la oferta sea dinámica.
Desde hace unos meses también cuenta con un obrador propio en el que elaboran los helados para ambos locales. Es, además, el ‘laboratorio’ en el que experimentan cada vez que quieren lanzar un nuevo helado. El último, sin ir más lejos, fue un helado de vino de Garnacha aragonesa que lanzaron en colaboración con Bodegas San Valero, una iniciativa que tuvo gran repercusión tanto en medios de comunicación como en redes sociales.


Por los escenarios Ambar situados en la plaza del Pilar y el Espacio Zity pasarán los mejores artistas musicales del momento, y en el mayor recinto ferial donde se ubica las atracciones, la carpa de la cerveza o el circo, están previstos dos espectáculos de drones que tendrán lugar los días 7 y 8 de octubre. Una iniciativa patrocinada por la marca que convocará a decenas de miles de personas.














Fondant para los amantes del chocolate negro, con intenso sabor a cacao.
Irresistible tarta de frutos rojos con grosella roja, mora, cereza ácida, grosella negra, frambuesa y arándanos.
Uno de los clásicos de la repostería francesa. Disponibles en los sabores de fresa, limón o de chocolate-caramelo, para los más amantes del dulce.
Otro clásico de la gastronomía francesa, estas crêpes están rellenas de crema de chocolate, listas para que puedas disfrutar de tu momento más dulce.











































San Juan en Taberna 1941








































































1. La Nueva Barrica, Barbastro – Sabor Caribe
2. El Alambique, Huesca – La Burguesa
3. Local Beer 12Grifos, Jaca – Hamburguesa Balaitus
4. El Bar de Jorge, Huesca – Fantasía de Domingo
5. Café Bar L’Albahaca, Huesca – Hamburguesa L’Albahaca
6. Café del Arte, Huesca – Más Que Menos

































Estos son los patrocinadores del Huesca Burger Fest
Wafflebeans, la tapa creada por David Lorente, jefe de cocina, es un trampantojo que combina sabores tradicionales y creativos en formato de gofre. Como base un crujiente de callos con su esencia madrileña acompañado de hummus de judías de El Barco de Ávila, yema de huevo y espuma mantecosa de judías.

















¿Eres de Calamar Bravo o de la Mejillonera? Desde que estos dos bares están en la misma calle, Cinco de Marzo, separados apenas por unos metros, la rivalidad entre los que prefieren uno u otro se ha acrecentado. La especialidad de este bar son los mejillones (de ahí su nombre), aunque casi tan famosos como estas raciones son sus bocadillos de calamares, tanto en ración como en bocadillo, acompañados de su salsa.















































Tapas originales en un ambiente ecléctico y diferente. Así es 
De un mesón clásico aragonés a un espacio centrado en una cocina moderna. Esta ha sido la evolución de 


Este
Birolla4








