En la feria, que ha tenido lugar este fin de semana en Los Porches del Audiorama, han participado una docena de expositores, entre productores y empresas comercializadoras de productos elaborados con Tuber melanosporum, así como un estand propio del Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA).
Unas doscientas personas han podido disfrutar de las cuatro charlas especializadas, dirigidas por profesionales de la trufa negra.
El frío polar de este fin de semana no ha sido suficiente para que los zaragozanos se quedaran en casa. Más de 3.000 personas han decidido abrigarse bien y disfrutar de dos días dedicados a la trufa negra, en Los Porches del Audiorama.
Una docena de expositores, entre productores, como los turolenses Brisertruff, que venden online su propia trufa negra, y empresas comercializadoras de productos elaborados con Tuber melanosporum; un estand propio del Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA); cuatro charlas especializadas, dirigidas por profesionales de la trufa negra; y distintas tapas y menús elaborados con Tuber melanosporum, por cinco establecimientos del centro comercial zaragozano, han conformado la I Muestra de la Trufa Negra de la Provincia de Zaragoza.

Esta feria, organizada por la Asociación de Truficultores de las Comarcas de Zaragoza (Truzarfa), en colaboración con el Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA) y la Diputación Provincial de Zaragoza (DPZ), ha cerrado este domingo sus puertas con «un gran éxito de público». «Todos los objetivos de la muestra se han cumplido. Los zaragozanos han podido conocer de cerca la trufa negra y han tenido la oportunidad de hablar directamente con los productores y comprarles producto. Así que con estos datos tan positivos, sin duda alguna, la muestra tendrá continuidad la próxima temporada. No podemos estar más satisfechos del resultado», han manifestado desde la organización.
La muestra también ha tenido una parte didáctica y de conocimiento del producto, como han sido las cuatro charlas especializadas sobre Tuber melanosporum. Unas doscientas personas han podido disfrutar de estas masterclass, dirigidas por profesionales de la trufa negra. Los investigadores del CITA, encabezados por Pedro Marco, han sido los encargados de abrir estos ciclos, con una introducción a la trufa negra. En ella, los asistentes han aprendido sobre aromas, clases y producción. Esta clase se ha repetido también la segunda jornada. Por su parte, María Jesús Blanco, propietaria del establecimiento Lasca Negra, ha impartido un taller práctico sobre el uso de la trufa en casa; y Pedro Martín, chef de El Foro, restaurante perteneciente a Los GastroSitios-Escuela Azafrán, ha dado diferentes pautas y claves para trufar alimentos en la cocina.

Cabe recordar que Aragón es el principal productor de trufa negra del mundo, donde se recogen más de 100 toneladas al año, lo que supone el 35 % de la producción mundial. La comunidad aragonesa cuenta con más de 10.500 hectáreas de Tuber melanosporum y hay más de 800 truficultores y recolectores.
Fotos: Gabi Orte
























Ambar Trufada ya está de venta disponible en el ecommerce de Ambar haciendo
















Homenaje a los abuelos y abuelas
Venta Las Cañadas repite su respaldo a la Liga de la Tortilla con dos de sus productos estrella imprescindibles en la elaboración de este plato: los huevos camperos y las patatas, a la vez que presenta su nuevo producto auspiciado por el equipo principal de la ciudad, el Real Zaragoza. «El huevo es un producto muy relacionado con la alimentación deportiva», ha explicado su director comercial, Luis García. Además, refuerza su apuesta por el concurso creando un nuevo premio a la Mejor Tortilla elaborada con patatas y huevos camperos Venta Las Cañadas, dotado con 200 euros. El aceite de oliva virgen extra oficial viene desde la Cooperativa de Aniñón, Oléva.











El lugar idóneo para tomar el vermut con pipeta de camparí y oliva o para pedir un porrón de cerveza y retar a tus amigos a «el que se manche más, paga». Sin olvidarnos de su amplia barra repleta de las versiones ternasqueras. Tú decides si lo quieres disfrutar en pequeños bocados o en raciones para compartir.

Desplazándonos un poco de la zona que estábamos transitando, no podemos terminar el vermut sin probar la que es bautizada como «la mejor tortilla de patatas de Zaragoza». Es decir, la de El Circo. También se pueden degustar tapas típicas caseras como ensaladilla, torreznos o albóndigas. Y esto acompañado de una cervecita tiene que ser lo más parecido al paraíso.
Caracterizado por sus platos «atípicos» y por su cocina creativa, de autor y contemporánea. Canelón crujiente de pato con crema de cítricos o timbal de ternasco a bajar temperatura, manzana reineta y mediterráneo en su jugo, son algunos de los platos que forman su «Menú Fiestas del Pilar». El precio es de 48 € por persona.
Conocido por sus arroces, destaca por la cocina mediterránea que ofrece. Su Menú del Pilar está formado por centros de mesa para dos personas, un arroz caldoso con langosta y azafrán para todos los comensales, segundos a elegir, postre y bebida. Su precio es de 45 € y dispone de opción infantil por 25 €.
Su cocina se caracteriza por mezclar recetas tradicionales y platos sofisticados. Sartenica de migas del pastos con chistorra, uvas tiernas y huevo frito de corral es uno de los platos que puedes encontrar en su Menú Día del Pilar. Por 42 € por persona (incluye agua, vinos de Aragón y café) y Menú Infantil por 22 €, solo disponibles con reserva previa.











Durante todo el mes de octubre, los establecimientos participantes ofrecerán sus elaboraciones más originales, con este singular producto como protagonista pues, ha continuado Arguilé, «a pesar de las circunstancias que impone la COVID, no tenemos por qué renunciar a los sabores de la fiesta». Con la organización de esta iniciativa, Agencia Almozara y Bodega Guelbenzu ―con la colaboración de Bodegas Carlos Valero y Cárnicas Carlos Gómez, proveedor oficial del evento―, además de mostrar todas las posibilidades culinarias que ofrece la carne de toro, que van desde los guisos más tradicionales hasta innovadoras propuestas, «queremos seguir animando a los aragoneses a salir a nuestros bares y restaurantes, porque, entre todos, podemos ayudarles a reactivar sus negocios, a la vez que disfrutamos del buen hacer de nuestros cocineros y de nuestras bodegas».





















La terraza de Macanaz tiene posiblemente una de las mejores vistas de la ciudad: frente al Pilar y con el sonido del Ebro de fondo. El establecimiento tiene tanto menús y una carta amplia, como opciones más informales (tostadas, bocadillos, hamburguesas, ensaladas…)


Otro de los lugares alejados de la ciudad para tener una comida tranquila en La Terraza de El Lago. Y es que este establecimiento tiene unas vistas espectaculares y un ambiente muy tranquilo y acogedor.









































































En pleno centro de la ciudad, nos encontramos La Miguería, un restaurante que, como su propio nombre indica, se ha especializado en hacer migas. Puedes encontrar todo tipo de combinaciones, desde las más tradicionales con uva a las más contundentes con longaniza, chorizo o morcilla. Además, podrás acompañar este plato tradicional con otras opciones de su carta como las ensaladas, las tablas o las tostadas.
La Rinconada de Lorenzo es un restaurante referente de la cocina típica aragonesa que, gracias a la constante renovación de sus platos, ha conseguido labrarse una gran reputación. Entre sus especialidades destacan el ternasco de Aragón, el lechal y, por supuesto, las migas. Pero tampoco hay que desaprovechar la oportunidad de probar otros platos de su carta como los pimientos de piquillo rellenos de rape y gambas.
A tan solo cinco minutos de la Plaza España, se sitúa el restaurante Palomeque, un clásico de Zaragoza. Su extensa carta alberga platos para todos los gustos que ponen en valor la gastronomía de proximidad a través de los guisos, cocidos, pochas y una multitud de elaboraciones entre las que no podían faltar las migas. El Palomeque fusiona las recetas más tradicionales con los toques más innovadores de la cocina moderna que conseguirán dejarte con muy buen sabor de boca.




