El establecimiento, situado en el Actur, cuenta con una espectacular decoración con guiños a la música, la cultura y el deporte estadounidense. El proyecto surge de una empresa zaragozana con una amplia experiencia y restaurantes en Miami que ha querido traer este concepto a su ciudad.
Hamburguesas, música y una decoración espectacular que trae a Zaragoza los grandes iconos de la cultura estadounidense son los estandartes de Jack Rabbit, un establecimiento único y sorprendente que abrirá el próximo 16 de junio en barrio del Actur.
Jack Rabbit era el restaurante donde John Travolta y Uma Thurman hicieron la mítica escena de baile en Pulp Fiction. Ahora, con el nombre de este icónico establecimiento y con un espíritu al más puro estilo ‘Hard Rock’, llega a Zaragoza de mano de una empresa aragonesa que ha montado y gestionado restaurantes por todo el mundo. De hecho fue en Miami, donde contaban con restaurantes, cuando surgió la idea de abrir este emblemático restaurante en Zaragoza.
La decoración del local es su seña de identidad, donde todo gira alrededor de la cultura norteamericana. Una figura de más de dos metros del Tío Jack, como llaman a su particular Tío Sam, dará la bienvenida a los comensales de este restaurante único, con la música, la cultura y el deporte americanos como protagonistas. Guitarras eléctricas, discos de platino de los grandes artistas estadounidenses o una figura a tamaño real de Elvis Presley ambientan el interior del restaurante.
Deportes como el béisbol, el baloncesto y el fútbol americano también juegan un papel importante en la decoración del establecimiento. Cientos de pelotas de béisbol azules, blancas y rojas forman una bandera estadounidense gigante en una de las paredes, otra está completamente forrada con bates de béisbol y, además, los clientes podrán disfrutar de sus burgers al lado del considerado el mejor jugador de baloncesto de todos los tiempos, Michael Jordan.
Pero si hablamos de gastronomía, la hamburguesa es la reina de su oferta. Doce combinaciones diferentes que van desde las opciones más clásicas y sencillas hasta las más elaboradas, como la de bacon, salsa roquefort, queso de cabra, cebolla caramelizada, cebolla crunchy, rúcula y tomate seco confitado.
Además de los acompañamientos más populares de la cocina americana, las patatas fritas y los nuggets, su carta se completa con una amplia variedad de postres. Los “Jack Flurby”, helados de nata con diferentes toppings (Oreo, Kit Kat o Chips Ahoy) o los famosos batidos americanos, que no podían faltar en este combo, con sabores como Oreo o Kit Kat. Y para los más golosos, tartas como la Carrot cake, la Red Velvet o la “Muerte por chocolate” serán su postre perfecto.











































































































































Con unos cuantos años de andadura, este establecimiento con alma argentina sigue levantando pasiones. Sus empanadillas artesanas, elaboradas con productos locales y con conciencia ecológica han cautivado a los zaragozanos. Y para gustos… las empanadillas de Alma Criolla: desde las opciones más clásicas como la de carne picante a opciones vegetarianas o veganas como la caprese o la de setas. También, suelen incluir algún sabor con un toque aragonés (con longaiza, pollo al chilindrón…). Ahora, deben adaptarse a la situación actual y optan por el servicio para llevar y los pedidos a domicilio con Zámpate. Confían en que las empanadas, un producto fácil de transportar, de conservar y de comer en casa siga triunfando.
Si hay algo que gusta a todo el mundo son las croquetas y por ello, Croquetarte se ha convertido en un auténtico lugar de culto para los amantes croqueteros. La pandemia ha llevado a este establecimiento a reinventarse y apostar por el delivery o el take away. Ahora se puede disfrutar de sus croquetas de ternasco al chilindrón, de espinacas con queso de cabra y nueces o la de morcilla con peras al vino tinto desde casa. Hay dos opciones: encargarlas para cocinarlas en casa o pedirlas para llevar y disfrutarlas al momento. Están disponibles a domicilio en Uber Eats y en Glovo.



































Este producto se ha convertido en un imprescindible en la cocina para muchos, ya sea para preparar platos más electos en casa, para disfrute propio o para sorprender a los invitados con el sabor intenso y exquisito de este alimento. Además, aunque la temporada de trufa comience en otoño, es en los meses de enero y febrero cuando este hongo tienen más carácter y aroma para usarse en la cocina.





















La Rinconada de Lorenzo es un restaurante referente de la cocina típica aragonesa que, gracias a la constante renovación de sus platos, ha conseguido labrarse una gran reputación. Entre sus especialidades destacan el ternasco de Aragón, el lechal y, por supuesto, las migas. Pero tampoco hay que desaprovechar la oportunidad de probar otros platos de su carta como los pimientos de piquillo rellenos de rape y gambas.
A tan solo cinco minutos de la Plaza España, se sitúa el restaurante Palomeque, un clásico de Zaragoza. Su extensa carta alberga platos para todos los gustos que ponen en valor la gastronomía de proximidad a través de los guisos, cocidos, pochas y una multitud de elaboraciones entre las que no podían faltar las migas. El Palomeque fusiona las recetas más tradicionales con los toques más innovadores de la cocina moderna que conseguirán dejarte con muy buen sabor de boca.



























