La albondigada de Tabuenca, el Mundial de los comedores de estas bolas de carne picada, tiene nuevo récord: un madrileño aficionado a los retos de comida ha destronado a Sergio García, de La Muela, que se comió 100 en el año 2014.
Si un amante de las albóndigas tuviera que buscar su paraíso, no dudaría en peregrinar cada mes de septiembre al municipio zaragozano de Tabuenca, situado en la comarca del Campo de Borja. Con la llegada de sus fiestas patronales celebran su ya tradicional Albondigada, que este año ha alcanzado su decimotercera edición, con récord incluido. Este evento, cada vez más popular entre los tragones de todo Aragón, atrae incluso a ‘semiprofesionales’ del noble arte de engullir de otras regiones. De hecho, el pasado fin de semana, la Albondigada de Tabuenca registró un nuevo récord, obra de un madrileño aficionado a los récords de comida que cuenta con numerosos seguidores en redes sociales que alucinan con sus hamburguesas gigantes y sus monstruosos bocadillos, que devora en cuestión de minutos.

El nuevo ‘récord man’ responde al mote de ‘Piraña Bolt’, entendemos que por la velocidad a la que devora a sus presas, y se zampó, nada más y nada menos, que 111 albóndigas, pulverizando de esta forma la marca establecida en 2014 Sergio García, un vecino de La Muela que se comió 100 albóndigas y, de postre, un pacharán. No sabemos si ‘Piraña Bolt’ también se bebió un licor digestivo para celebrar su victoria, pero sí que, con sus 111 albóndigas, engulló casi 3 kilos de carne, ya que cada pieza pesa 25 gramos, sin contar el tomate frito, que es opcional, ni la bebida.

El presentador del acto, al que acudieron decenas de espectadores y participantes (también hubo récord de tragones, con un centenar), fue presentado por el humorista Agustín Martín, quien informó en sus redes sociales del nuevo récord. Además de la gloria de haber batido la marca, el ganador se llevó un premio de 500 euros. Y tú… ¿Cuántas serías capaz de comerte?







































Si lo que queremos es sentarnos tranquilamente a comer, en Patipatú también podemos disfrutar de un exquisito y económico menú. De primero, ensalada (de yogur, de mostaza, de garbanzos…) o crema, como la de guisante, coco y menta. De segundo, pai o quiche. Esto, sumado al buen ambiente, el arte de sus paredes y la música de fondo, puede convertirse en un acertada velada para pasar con familia o amigos.
🗺 Calle Jorge Cocci, 23
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Cocedero es un restaurante ideal para disfrutar de una comida en Teruel con una buena relación calidad/precio. Tiene un menú del día muy variado para todos los gustos. En su carta cuentan con la mejor selección de marisco fresco: Cigalas, gambas blancas de Huelva, gambas rojas/alistadas, navajas, zamburiñas… Además de marisco, su carta también dedica un protagonismo especial a la carne de la mejor calidad: chuletón gallego, entrecot, solomillo, paletilla de Ternasco de Aragón… todo a la brasa de piedra volcánica. Es un lugar que os encantará visitar.








































































